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Biblioteca técnica
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a los mejores especialistas de cada materia.
La Biblioteca Técnica supone una herramienta
imprescindible de trabajo para profesionales, estudiantes y aficionados.
La Biblioteca Técnica virtual es la
versión on line del proyecto de Ateneo ideado por el dr.
César Navarro de Francisco.
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OPINIÓN | Diario
Médico | Jueves, 21 de noviembre de 2002
TRIBUNA
La herencia cultural
y científica que dejó Gaspar Casal retrata
a la perfección la vida de un apasionado de la ciencia
y del saber, que supo rodearse de ilustres personajes de
la época, como el Padre Feijóo
Homenaje al Hipócrates
asturiano
La fundación Gaspar Casal toma su
nombre de una de las más eminentes figuras de la
ciencia espa="ola, que surge en los momentos históricos
de mayor crisis universitaria e institucional de nuestro
país.
El final de la dinastía de los Austrias y la instauración
de los primeros Borbones fue un período de desorden
y oscuridad sobre la que existen, a causa de ello, lagunas
y desconocimiento históricos.
Dos figuras, sin embargo iluminan este período y
orientan el pensamiento espa="ol proyectándolo hacia
el futuro; son el Padre Feijóo y Gaspar Casal. No
es casual ni irrelevante la relación personal y científica
que se estableció entre ellos, ni tampoco el que
ambos se establecieron en el Pincipado de Asturias, foco
por aquel entonces de un importante movimiento de renovación
cultural. Asturias fue la puerta de entrada de las luces
del siglo XVIII y su sociedad fue receptiva y abierta a
los hombreas y a los libros que los portaba.
Pero el espíritu del siglo no entró en Espa="a
hasta la segunda y tercera parte del siglo XVIII. Su primer
tercio correspondió al período de postración
que siguió a la catástrofe material, moral
e intelectual del final de la casa de Austria. Del caos
universitario que reinaba en la Espa="a de la época,
nos da cumplida noticia Torres Villarroel, que fue estudiante
y luego profesor de salamanca. Con un tono de sátira
y nihilismo próximo a ala picaresca nos deja una
visión desoladora de lo que fue en aquel momento
la ciencia y la ense="anza.
La figura de Gaspar Casal surge en esta época oscura
y contribuye en gran manera a la recuperación que
vendría después aportando a ella una obra
científica brillante e innovadora y una conducta
médica ejemplar. La virtud y el talento en perfecto
equilibrio sostienen su nombre ante la historia.
Gaspar Casal Julián nació en 1679 con toda
probabilidad en Gerona, aunque otros se="alan la Alcarria
como su lugar natal. Esta última suposición
se bassa en el hecho de la fuerte relación familiar
y afectiva que le unió a las tierras alcarre="as,
de las que era oriunda su madre y en donde pasó su
juventud estudiosa. En Sigüenza primero, donde se graduó
de Bachiller en Artes, y en Atienza después, donde
recibió lecciones de Rodríguez Luna, que había
dirigido la farmacia vaticana del Papa Inocencio XI, y que
tanto influyó en su pensamiento científico.
Pero ni su nacimiento en Gerona, debido a los continuoss
desplazamientos de su padre, el oficial de caballería
Federico Casal Dajón, nacido a su vez en la ciudad
italiana de Pavia, ni sus lazos familiares en la Alcarria,
pesaron tanto en su vida, en su obra y sus afectos como
el Principado de Asturias, donde se establecio en 1717 y
permaneció hasta 1751, fecha en que se trasladó
a Madrid, donde murió en 1759 a los 80 a="os de edad.
Es pues Asturias su patria científica y humana y
es indiscutible el derecho de esta regió a considerarle
como uno de sus hijos más ilustres y como un impulsor
de la regeneración científica y cultural que
culminará con la ilustración en el reinado
de Carlos III, en el que tanto protagonismo tuvo el ilustre
asturiano Jovellanos.
A medida que iba avanzando el siglo XVIII y consolidándose
la dinastía borbónica, entraban en Espa="a
las influencias francesas, que habían alcanzado su
culmen en el reinado de Luis XIV (1638-1715). De allí
llegaron las ideas de Rousseau y Montesquieu y las teorías
de los fisiócratas, pero también el pensamiento
inglés de Locke, el liberalismo económico
de Adam Smith y el científico de Bacon.
A partir del segundo matrimonio de Felipe V con Isabel de
Farnesio empezó a ser grande la influencia italiana,
Goldoni y Alfieri fueron referentes del gusto literario.
El ministro Alberoni, el cantante Farinelli, los músicos
Luigi Boccherini y Doménico Scarlatti residen y triunfan
en España.
Una conducta magistral
Esta atmósfera cultural y esta apertura de ideas
influyeron sin duda en la formación de gaspar Casal
y aún en mayor medida en ilustrar el pensamiento
de su amigo y mentor el Padre Feijóo.
Destaca en Casal, como muy bien se="ala Mara="ón,
"una conducta pedagógica magistral e impecable",
que por sí sola le hace acreedor del homenaje y la
emulación. Pero además de ello, y como fruto
de lo mismo, nos queda el hallazgo definitivo del Mal de
la rosa o descubrimiento de la Pelagra, que estudia con
lenguaje preciso y expresa con primor descriptivo. Más
que sus aciertos clínicos, que fueron enormes, destacan
en esta y en sus demás obras, sus extraordinarios
dotes de naturalista y la eficacia intelectual de su sentido
de la observación, siempre expresado en su estilo
sobrio, preciso y discreto.
Estas mismas virtudes, que le valieron el sobrenombre del
Hipócrates asturiano, se ponen de manifiesto en su
obra Historia Natural y Média de Pincipado de Asturias,
verdadero ejemplo de estudio basado en la observación
directa y desprovisto de los dogmatismos que tanto enturbiaron
la ciencia de aquella época y que tan meritoria haen
la obra de Feijóo que se basó en combatirlos.
Casal no era consciente de que su obra era el germen del
importante movimiento intelectual que vendría después,
y de que con ella estaba poniendo los cimientos de lo que
habría de ser la Universidad de Oviedo. Ni tampoco
de que estaba sentando los principios de la epidemiología
moderna y aun los de la medicina basada en le evidencia.
Su figura y su ejemplo son el camino que nos se="ala la
dirección de la verdadera ciencia y a los que trabajamos
en la Fundación Gaspar Casal nos estimula en la tarea
de promover la investigación y el desarrollo de la
salud.
"Gaspar Casal no era consciente
de que con su obra estaba poniendo los cimientos de la futura
Universidad de Oviedo".
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OPINIÓN | El
Observador | Jueves, 21 de noviembre de 2002
TRIBUNA
Dr. César Navarro de Francisco,
médico, presidente de la Fundacion Gaspar Casal,
para la mejora y el desarrollo de la salud.
A propósito de la profesión
farmacéutica
Los avances de la industria farmacéutica
y los crecientes controles en la calidad, envasado, etiquetado
y documentación de los productos farmacéuticos
han vaciado de funciones al farmacéutico de oficina
de la farmacia. Lo han convertido en un expendedor privilegiado
de medicamentos y otros productos, con amplios márgenes
y una fuerte regulación que le protege de la competencia.
El farmacéutico no tiene ninguna responsabilidad
en lo que vende. El responsable de los medicamentos de prescripción
es el médico y de los medicamentos publicitaros el
responsable es el paciente que los toma por su cuenta y
riesgo.
El aumento del nivel de vida de la población española,
ha permitido a los consumidores demandar productos que se
vendan por más de un canal, que sea cercano y que
compitan en precio. Alimentos (infantiles, dietéticos...),
cosméticos (cremas, champús...), productos
homeopáticos, preservativos, chicles e incluso aparatos
electrónicos (cepillos de dientes, tensiómetros,
medidores de glucosa...) se siguen vendiendo en la oficina
de farmacia y ésta le daba a estos productos un pretendido
sello de "calidad sanitaria" que nadie más
le podía dar. Nada más lejos de la realidad,
todos esos productos no precisan de ningún tipo de
requisitos que no se diesen en los canales comerciales al
uso, pues su calidad está controlada en origen. Los
mostradores de las farmacias, faltas de espacio, parecían
más un tenderete de feria que un establecimiento
donde se pueda realizar una prestación sanitaria
seria. Por fin algunas oficinas de farmacias se modernizaron
y ahora se parecen más a una superficie comercial,
lo que realmente son, que a un establecimiento sanitario.
La oficina de farmacia se convierte progresivamente
en una tienda, vende cada vez más productos y no
tienen el espacio necesario. Paralelamente, el farmacéutico
sufre una deslegitimación como profesional de la
salud, pues apenas da valor añadido.
La liberación de la venta de OTC's
y productos (pañales, papillas...) que habitualmente
se vendían en la farmacia, hacia las grandes superficies,
amenaza los beneficios de no pocas farmacias.
Los farmacéuticos se ubican profesionalmente en el
negocio de la distribución y la logística
o en la investigación, el marketing y comercialización
de medicamentos en las empresas farmacéuticas u ocupan
plazas de las administraciones sanitarias públicas.
Muchos farmacéuticos quedan sin un rol definido en
la prestación de cuidados sanitarios o asistenciales.
El tradicional abandono de la oficina de farmacia en manos
de familiares y mancebos poco ilustrados denota la desnaturalización
y degradación de la oficina de farmacia como establecimiento
sanitario.
El rol farmacéutico de oficina necesita una redefinición
de funciones o desaparecer del escenario de la sanidad.
Si se quiere asignar al farmacéutico funciones sanitarias,
habrá de dotarle de las obligaciones y derechos.
Habrá que regular que prestaciones, a qué
precio y en qué lugar, y quién y en qué
situaciones deviene útil su implicación.
Si lo que se quiere es traspasar gratuitamente
una parte de las consultas de atención primaria,
a un farmacéutico, pronto empezaremos a conocer las
consecuencias. Si el farmacéutico tiene facultad
para modificar tratamientos médicos sin las cautelas
necesarias suena a "dejar las gallinas al cuidado de
la zorra".
Los procedimientos y hábitos sanitarios
de autocuidado tenderán a una mayor responsabilidad
del propio paciente. Él decide acudir o no al médico.
Hoy por hoy los farmacéuticos no están cualificados
para discriminar los efectos secundarios de las complicaciones
y de la evolución favorable o no, de un proceso patológico.
Es conocido que el elevado gasto farmacéutico es
consecuencia de unas consultas de atención primaria
masificadas, entre otros problemas de índole muy
variados (escasa tecnología diagnóstica, poco
tiempo de atención por paciente, presión comercial
de los laboratorios...) Abórdese el problema, desde
la objetividad y el criterio de los médicos y gestores
implicados y, como no, desde la exigencia de calidad de
la asistencia sanitaria. Pensar que las soluciones a estos
problemas están en la oficina de farmacia es un disparate
asistencial, además de ineficiente, pues estamos
ante una canonjía oligopolística.
Al absurdo asistencial y al intrusismo profesional que representa
el llamado Programa Estratégico de Atención
Farmacéutica propiciado por el Consejo General de
Colegios de Farmacéuticos que constituye una huída
hacia delante de una profesión basada todavía
de un modo fundamental en un modelo decimonónico
de oficinas de farmacia que, necesariamente se ha de reconvertir
a fondo en el siglo XXI.
Económicamente, y desde el punto de vista de la deseable
libre competencia generadora de precios ajustados y calidad
en el servicio, resulta insostenible una distribución
y dispensación farmacéutica, mayorista y minorista,
que acapara prácticamente el 40 % del montante del
gasto farmacéutico con poco valor añadido
y ciertamente desfasada.
Otra paradoja del sistema sanitario eminentemente público
que tenemos obsesionado en integrarse verticalmente es que,
sin embargo, confía un 25 % del total del gasto sanitario
que representa la farmacia a negocios privados detentados
por farmacéuticos.
Finalmente, no deja de ser sorprendente el agravio comparativo
que supone tener a los médicos socializados en centros
de salud, mientras que los farmacéuticos colaboran
con el sistema público a través de un modelo
liberal de relación concertada y en régimen
de monopolio. Habría que proponer la progresiva desregulación
de los dos eslabones de la prestación farmacéutica
(distribución y dispensación) bajo la hipótesis
de que las fuerzas del mercado harán que bajen los
precios sin mermas en la calidad, consiguiendo una futura
farmacéutica más razonable. Conocer las experiencias
de países como el Reino Unido, Holanda, EEUU ayudará
a tomar decisiones más informadas. Además,
hay que propicias una relación de trabajo en equipo
que requerirá entre otras acciones: de una formación
de postgrado adecuada y del rediseño de los planes
de estudios de pregrado de los farmacéuticos; de
la reingeniería de los procedimientos y circuitos
existentes en el sistema de atención primaria de
salud; de la reasignación de funciones y responsabilidades
con posible trascendencia legal; de una información
al paciente sobre el uso de medicamentos por parte del farmacéutico
de atención primaria que modificará la relación
médico-paciente clásica; y por último,
de discernir claramente los roles y las responsabilidades
entre médico y farmacéutico en caso de problemas
relacionados con las terapias medicamentosas, siendo la
terapéutica una parte consustancial de la medicina.
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"A propósito de la profesión
farmacéutica" Por el Dr. César Navarro,
Presidente de la Fundación Gaspar Casal.
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"Homenaje al Hipócrates asturiano"
Por el Dr. César Navarro, Presidente de la Fundación
Gaspar Casal.
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